Ángelos regresa viajando a través del azul.
Se hace escuchar entre los objetos.
Él a su vez escucha lo que ya sabe.
Ángelos se esculpe entre las texturas de la industria.
Es blancura y penumbra simultáneamente.
Es la repentina contemplación de lo ya visto.
Es un largo camino ya andado.
Es la exploración sorpresiva.
Es un pozo profundo al que se entra y se sale cada dos segundos.
Es arte. Es nuevo. Pero es sabio.
Es una luz intermitente que aparece entre las semanas.
Es la palabra exacta.
Es el canto infinito de su voz entre los coros.