24.2.07

Lo más tierno

Aquella última noche mis demonios ancestrales hicieron su aparición nuevamente.
Algunos años atrás comenzaron a hacerlo y cada vez gozaban más encañonando una angustia silenciosa.
Entre las penumbras hacían incisiones en la mente.
me recordaban tantos vacíos profundos
tantos viajes solitarios en que a las habitaciones tienden a sobrarles camas.
Evidentemente era mi imaginación si creía que ya se habían ido.
Me distrajeron unos golpes en la puerta acompañados de tu voz que no percibía porque aquellas criaturas me ahogaban.
Fue cuestión de instantes
para que los demonios salieran huyendo antes de ser descubiertos.
Se dice que fueron hallados muertos más tarde y enterrados en el
Père Lachaise,
El aire iba adentrándose poco a poco
Tenía que contártelo pues había que asegurarse de que aquello no sucedería más.
Me escuchaste dentro del paréntesis más tierno de la historia de tus manías
que se ocupó por un coro protector de murmullos, de caricias, de breves éxtasis
y de un teléfono que sonó largamente
sin querer atenderlo.
Horas después un avión atravezaba el océano

contrabandeando un pesado cargamento de memorias curativas.
Ahora duermo siempre con ellas.
Siguen ocupando un gran espacio en la habitación,
resultaron efectivas.
Redimen la amplitud
y me cuentan historias envueltas en penumbras
que no volverán a corromperse sin importar la vacuidad del espacio.


18.2.07

Lo más hermoso

Lo más hermoso...
Lo más blanco...
Piel convertida en mármol
con las líneas de tu rostro cinceladas
Besos detonados en somnolencia
Tu conciencia...
Perdida dentro de ti mismo
Lo más hermoso
ver
Tus ojos cerrados
Tu nariz percibiendo mi aliento.
El silencio rodeándonos
Nuestras manos extraviadas
en la blancura
en la hermosura...
de la pérdida de nosotros
en el encuentro de nuestra piel.

1.2.07

El Forastero.

De repente tu presencia pasó hacia el otro lado del muro.

Tú no volteaste la moneda,

el brillo de su anverso fue inevitable y tuvo que ser así.

Si me plasmó en tus sueños ahora sé que fue un accidente.

Hoy se que eres un forastero escondido entre la gente,

que el héroe tuvo que huir de noche por la puerta de atrás.

Mi único impulso fue tratar de pintar con luz las tinieblas que provocaron tu ausencia.

En ocasiones hay disparos que surcan los cielos decorados con estrellas apócrifas.

No te asustes, no te escudes.

Lo que ves son únicamente

los pinceles que interrumpen mi paso formando encuadres todo el tiempo.

Yo no puedo dejar de pensar en el forastero que camina solo de una acera a otra.

Espero que la próxima vez que vuelvas a ver otro de mis disparos luminosos

Sepas que no te está atacando, sino que te está abrazando.

Que para mí no eres el forastero que nadie ve

Sino un reflejo heroico de mis propios destellos.

Que la justicia es en realidad muy relativa convirtiendo a los forasteros en héroes.

Y que muy a pesar de todos ellos

Tanto mis días como mis noches se seguirán llenando de disparos que le den aliento a mi existencia.