19.1.07

Águila y lince.

Acabo de darme cuenta de tu juego,

Un juego que involuntariamente yo también jugué

Sin saber a ciencia cierta sus reglas.

Imaginaba que eras una fiera al acecho

Cuando en realidad ya me tenías dentro de tu búnker.

Pensaba que cuando me observabas era fortuito

Pero sabías perfectamente bien lo que hacías.

Creía que una reacción reprimida

Y numerosos baldes de agua helada acercarían más a la bestia.

Pero la criatura aparentemente volteó hacia otro lado

Y la presa se sintió extrañamente con vida

Cuando lo que deseaba era seguir supurando

Aquel animal salvaje se alejó

Y la presa quiso entonces ser agresiva.

Comenzó a caminar cautelosamente por una jungla desierta.

Un águila daba vuelos encima de ella aterrizando en puntos lejanos.

La presa acostumbraba a olfatear oportunidades

De alimento a veces y otras por puro placer de cacería.

Ahora el lince busca en todos los rincones a su águila,

Ha descubierto en el camino los trazos del juego,

Se ha convertido en cazador.

Diariamente practica con roedores sus tácticas,

Halló maneras eficaces de activar sus instintos.

Pero acaso su descubrimiento más importante ha sido

La madriguera de su águila cazadora.

4.1.07

comentario del comentario

En realidad este blog ha tenido variantes, escribo por necesidad de expresión y no sé si lo lean o no, pues eso es secundario, pero el hecho de publicarlo es como mis fotografías, no son tales si no son mostradas. Sin embargo me sorprendió gratamente encontrar una "respuesta" a mi prosa de ayer, me permito transcribirla a continuación, agradezco de antemano si en algo ayudaron mis ideas muy dispersas a semejante inspiración:

Escrito por: http://www.blogger.com/profile/5427045

adan1mx dijo...
En mi caso, en cambio, habia acumulado bocetos durante años, llenando la casa de recuerdos y de papeles sin importancia, esperando el momento en que la luz iluminara mis pensamientos y naciera esa nueva idea que plasmaria algun dia en el lienzo.
Tambien acumulé cuadernos llenos de textos sin sentido, a la espera que tu les encontraras alguno, -pues tu sabes encontrar siempre el orden de las cosas-.
Finalmente decidi dejar todo, lienzos, pinceles y papeles, tirar todo a la basura y recomenzar de nuevo.
Cuando te vi nuevamente a los ojos, despues de tantos años de penumbras, descubri que podia pintar con luz.
La pregunta era entonces: ¿como?
Tu fingias ignorar todas estas cosas, pero sabiamos los dos que tantas casualidades no podian ser ciertas, que en realidad habia una causalidad mayor que permitia que el papel y las luces se encontraran ahora de manera inexplicablemente exacta.

Mis paginas se llenaron entonces nuevamente de palabras que en realidad eran pajaros en vuelo, mariposas y cardumenes en espacios imaginados, moviendose armonicamente en universos interiores y asi, todo fue hecho de pronto a un lado, pues no importaba cual realidad de todas escogeriamos, sino mas bien tener la imprecisa certeza de cual era la puerta que nos estaba conduciendo a esos paisajes.

La textura citadina y el inevitable trancurrir de los acontecimientos delinearon entonces innumerables paisajes.

Mi mirada te acechaba para descubrir mundos nuevos en la luz de tus ojos; esa luz que me hacía preguntas mientras mis manos dibujaban respuestas efímeras en el aire y nuestras bocas se unian paladeando el sabor de este nuevo encuentro.

Los colores se emulsionaban, como cuando dabas a luz tus fotografias, mientras una sonrisa alegre saltaba de una a otra, como niños jugando en la playa.

El vacio se hacia Luz.

Yo habia decidido tomar entonces tu luz y dibujar con ella palabras en tu espacio, que definieran el aqui y ahora, colmado y eterno.

Y todo había comenzado entonces nuevamente de una manera distinta:tú decidiste escribir en mis páginas y yo decidí pintar en tu lienzo.

Nuestra obra vio nacer nuevos seres y nuevas miradas posándose sobre ellos.

Hoy, tu sigues pintando y yo escribo nuestra historia, la invento día a día, intentando sorprenderte.

Y aunque no existen aún los mapas que indiquen el lugar exacto donde esta creación ha nacido, eso ya no nos importa, pues nuevamente estamos juntos, a pesar de tanta distancia, de tanto tiempo y de tantos sueños.

3.1.07

De papel y luces


Los bocetos de esta historia comenzaron a calcarse a través de un cristal hace varios años.
Yo los tiraba a la basura creyéndolos intrascendentes,
mientras las imágenes aparecían constantemente rodeadas de palabras de mi
interés pero que por incomodidad me negaba a atender.
Tú recababas información que yo desconocía para plasmar letras cinceladas en la inteligencia.
El lienzo y los pinceles de luz comenzaron a trabajar por su cuenta mucho antes sin presagiar que
la fecha y hora en que el papel y las luces se encontraron resultaban de manera inexplicablemente exacta.
Mi predisposición seguía obligándome a la ignorancia.
El lienzo no esperó más, y tus páginas se habían llenado de palabaras mucho antes sin que yo me diera cuenta.
La espera de algo carente de importancia me parecía inútil,
pero la sorpresa que no contemplaba hizo todo lo demás a un lado.
La textura citadina y el inevitable transcurrir de los acontecimientos delinearon el paisaje.
De nuevo acechaba la sorpresa constante mezclada con tu mirada insistente.
Mis preguntas fueron efímeras al tener respuestas tangibles.
Los colores se añadían y se mezclaban sabiendo que eran los correctos.
Todo era fiesta, todo era poesía lleno de sonrisas espontáneas y la autenticidad le dio forma a las perspectivas sobre la emulsión.
La cercanía se hizo indispensable.
Los espacios vacíos se llenaban por momentos valiosos.
Al pretender escribir en tus páginas tú decidiste pintar sobre mi lienzo.
Muchos miraron curiosos nuestras obras durante largos meses.
Aún continúo pintando sobre el lienzo y espero que sigas escribiendo sobre nuestra historia.
Quisiera sorprenderme de nuevo todos los días apreciando tu literatura.
Los mapas aún no señalan la calle en que se editan todas esas maravillas ilustradas por mis imágenes, pero tú y yo sabemos muy bien en qué lugar se construyó.