22.11.06

Cedulario II


PARIS URBANO
(Cédula principal de la expo "Paris Urbano")

Existe un París distinto dentro de cada uno de nosotros. Nadie individualmente podría retratarlos todos. Aquí están, mediante blancos, negros y grises algunos de sus testigos primarios y constantes, elementos paisajísticos cuyo único defecto, es que sean tan silentes y callen sus remembranzas. Herrerías que sienten a quienes padecen París y liberan sus almas por los balcones. Miradas encerradas en cuerpos de bronce que no descansan de ser vistos permanentemente, pero...¿a quiénes contemplan ellas? Vagabundos que hacen de las calles su feudo y de la indiferencia de los súbditos un lujo. De aquellos espacios móviles o estáticos que contienen a habitantes sobre y por debajo de la tierra, artistas, comerciantes, ambulantes o deambulantes, personas en constante movimiento que sorpresivamente, lo pierden al ingresar a un vagón y comenzar un callado juego de espionaje mutuo. Hay más de un París en la realidad, de enormes contrastes y aquellas transiciones entre el subsuelo y el paramento lo hacen aún más evidente. Existe un París emergente que establece una clara distancia formal con el de siempre, más de concretos, más de pieles vítreas contemporáneas, más de metal y de vistas verticales.
Me considero miembro de quienes ven hacia arriba constantemente, perseguimos las fugas de los edificios coronados de mansardas y no encontramos el límite a nuestras ideas y de quienes matamos las bajas temperaturas dentro de los cafés de un Barrio Latino percibiendo murmullos nebulosos. El París romántico es preferible dejárselo a los románticos y encerrarlo en sus buhardillas. El carácter de la ciudad va más allá. Hay una multiplicidad de mensajes por segundo, cuyas voces exteriores hay que enmudecer, para que algunos de ellos puedan ser recibidos.
No debemos omitir que París es la capital de un país colmado de cultura y de tradiciones, Francia hoy en día incluye ciudades que mantienen una competencia paralela por el atractivo global. Arles es una ciudad demasiado pequeña comparada con su extensión histórica, que utiliza su colosal anfiteatro romano para eventos taurinos que otros preferimos darles la vuelta. Una entidad donde el tiempo parece descansar sobre sus muros haciéndose perpetuo. Por el contrario, Nimes se encuentra muy cerca pero distante en similitud, a ella le pertenecen jardines y senderos que se asemejan al sendero vital de nuestra mente y donde se pueden realizar pausas para sentarse y observar. Ahí Norman Foster acaba de dejar su huella entre historias arquitectónicas.
Existe un París distinto dentro de cada uno de nosotros.
Para Carlos V no era una ciudad, sino un mundo, A Enrique de Navarra le valió una misa (“París vaut bien une messe”), le valió una conversión religiosa y le valió un trono. Patrick Suskind lo poseía dentro de su nariz. Describía un París decadente en El Perfume, pero marcado por los olores. Eugène Atget lo utilizó como una herramienta de trabajo aún más importante que su propia cámara fotográfica y convirtió el producto de esta labor en el testimonio fotográfico más importante de su época sobre imagen urbana en París. Aquí Napoleón trabajó su imperio y lo impregnó de esta esencia de poder y monumentalidad. La Belle Epoque en este lugar pintó el mundo de impresionismo e impresionistas. Muchos nombres se han hecho célebres gracias a Paris, y a su vez, lo han hecho trascendental. Parisinos o no, franceses o no. Personajes que la habitan, en autoría o en presencia. En ningún momento sus tragedias, si es que fueron grandes menoscabaron la ciudad, al contrario, la hicieron grande.
Hoy podemos admirar el París que alguna vez fue de el Barón Haussmann, de André Le Nôtre, de Tony Garnier, de François Mansard, que hoy es de I. M. Pei, de Renzo Piano, o de Jean Nouvel, entre una interminable enumeración de arquitectos y urbanistas, ellos no se callaron su París Interno, ellos además lo hicieron nuestro.
Son ya innumerables las listas de todo tipo relacionadas con París, e infinito el número de nombres en cada una. Todos hemos escuchado de quienes la han hecho su refugio, o su escenario de gloria. De quienes la muerte los encontró ahí por voluntad propia o por otros designios. Están quienes cuentan historias que recuerdan amablemente y otros que optan por olvidarlas.
Existe un París distinto dentro de cada uno de nosotros. El respirar ahí, habitar ó incluso cohabitar, percibir su cultura que marcha agigantadamente a la pluralidad, caminar y capturar imágenes cotidianas, es solamente, verlo más de cerca.


Cedulario I



"NEOBILBIÓSFERAS"
"El camino más corto hacia uno mismo da la vuelta al mundo..."
Henri Michaux
Poeta y pintor belga.
Hace algunos años fijé mi atención así como lo hicimos muchos en un pez gigante en forma de museo, localizado en una ciudad de la que poco se conocía por mis rumbos llamada Bilbao. Las publicaciones de arquitectura especializada en aquel entonces comenzaron a mostrar una serie de piezas de titanio y piedra caliza conformando espacios "destinados al arte", los cuales hoy en día junto a diferentes nuevas creaciones museísticas alrededor del planeta han abierto el debate global en torno a su arquitectura. Ahora el continente se muestra con más importancia que su contenido y lo convierte en el reto de los encargados de esto último en demostrar lo contrario... o de sucumbir ante sus grandes envases. Posteriormente esas publicaciones que mostraban el coloso comienzan a hablar de cierta transformación de la capital de Biskaia.
La observación de todo esto se transformó en planes personales, en un tren de París a Irún en la frontera con el País Vasco español y de ahí a Bilbao. Ahora todo se leía en español y euskara. Yo solo pensaba ver el museo y comprobar de paso si era cierto aquello acerca de la nueva imagen urbana de la ciudad. Pero no fue así. El edificio de la fundación Salomón Guggenheim resultó ser sólo un muy buen pretexto que decidí ver hasta el final. El nombre del arquitecto deconstructivista Frank O. Gehry no era el único escrito en la autoría de los edificios. Antes, durante y después de su obra, se han estado gestionando y construyendo proyectos de autores como Santiago Calatrava, Sir Norman Foster, Federico Soriano, César Pelli y Zaha Hadid entre muchos otros. Todos y cada uno han estado confeccionando nuevos planes urbanísticos, una nueva infraestructura, mobiliario urbano vanguardista, edificios y monumentos que siguen transformando una ciudad de industrias siderometalúrgicas, químicas, astilleros, almacenes, grandes talleres y un río contaminado en un creciente núcleo de referencia de las regiones del eje Atlántico y en un gran ejemplo contemporáneo de reinvención de urbes.
Los bilbaínos se encontraban desconcertados ante su nueva ciudad. Obviamente sienten el orgullo y la fascinación de tener una entidad renovada con un museo famoso, ellos al igual que el mundo exterior tienen que descubrir juntos el suyo propio. Han perdido la indiferencia de la que gozaban. Su vida cotidiana además se encareció. Se dieron cuenta que esos nuevos planes urbanos no contemplaron nuevas actitudes, que tendrán que aprenderlas. Su comportamiento trata de explicarnos fría, pero amablemente todos esos cambios esperando nuestra aprobación. Después de todo, esto representa una ventaja: el compartir una reacción auténtica.
Esta exposición es solamente un pequeño extracto de estas grandes ideas transformadas en elementos urbanos, porque el pez que está junto al Nervión no es la criatura que realmente nos devora, sino la que encontramos atravesada por la Ría de Bilbao.

Nota: Cédula mayor de mi primera expo de fotos. Transcrita nuevamente para el blog.
Cabe mencionar que mi retorno a París fue algo distinto a como llegué. Fue un trayecto accidentado de Bilbao a Hendaye en el país Vasco, a una estación solitaria en la que décadas atrás se habían entrevistado Franco y Hitler y que en aquella noche solamente había una pareja fumando hierba y una anciana radicada en la capital francesa. Sin embargo el tren parecía ir repleto. Mi vagón era de literas que ocuparon cuatro franceses que no hablaban español y yo. A eso de la una de la madrugada, el tren paró de improvisto. Un hombre hablaba en francés apresudaramente pidiéndonos abandonar el tren. Alcancé a tomar mi pasaporte y salir hacia una estación en medio de la nada y de un frío invernal europeo. Al parecer había un sujeto en uno de los vagones con una pistola disparando y tratando de capturar rehenes. Tras una prolongada espera en la estación en la que una familia de españoles se la pasaba teorizando acerca de lo que sucedía finalmente regresamos al tren, regresamos a París cargando una extraña historia de pistolas en un tren europeo y el alivio de no haber sido su objetivo.

15.11.06

Engranajes

El egoísmo se transforma en contemplación.

La curiosidad en experimentación.

Activo un buen número de codependencias alrededor de mí.

Detono emociones ajenas que alguna vez quise poseer.

Predigo situaciones insospechadas.

Dejo hablar al destino.

No me queda mas que sonreír maliciosamente.

Bienvenido el engranaje de la vida lubricado por mi indiferencia.