…Cuantas palabras serán necesarias para llenar mis oídos…
…Cuantas imágenes podrán llenar mis ojos el día de hoy…
…Cuantos poemas llenarán el vacío…
Hoy estoy muy débil para hablar, muy débil para pensar.
Todo comienza a llenarse de debilidades en cuyas ventanas te asomas.
Miles de objetos me abrazan, pero la mirada se pierde.
En realidad no poseo nada, como espero que nada me posea a mí…
Ni siquiera mis debilidades.
Hoy mi alma descansa en el fondo de mis pensamientos.
La anestesia cubre súbitas emociones a punto de derramarse.
Y la sinestesia corre trepidante por mis sentidos.
Un fuego interno comienza a incendiarlo todo…
Mientras la mirada continúa extraviada…