14.7.03

Hoy venía en el camión de regreso cuando escuché un sonido ya inusual para mi: el claxon de un tren, ahora ya los automóviles ya no se detendrían por una simple regla de transito al ver una via, esta vez era por el mismísimo tren, inmenso, con vagones de carga, hace mucho que dejó de ser para pasajeros. Vi caras molestas debido al retraso que les ocasionaría el paso del tren, si fuera otra cosa yo me habria molestado también, pero esta vez, contemplé emocionada aquello, ya que son muy contadas las veces que veo pasar un tren por mis rumbos. Se termino por vender toda la industria de ferrocarriles de México, al menos espero que vuelvan a funcionar. Para mí, que no acostumbro a ver pasar un tren enfrente de mí todos los días es un gran espectáculo, es una serie de edificios moviles dispuestos en forma horizontal, con una ubicación evidentemente efímera y más por aquí. En Chicago por ejemplo, llega a paralizarse el tráfico dentro de las ciudades por el paso de los trenes, en Europa es de lo más común viajar por tren, aquí, solamente en Chihuahua. Pero el hecho de que uno de los pioneros de los medios de transporte modernos se vislumbre, hace una fusión con el paisaje que nos transporta junto con el tren hacia los lugares o hacia el tiempo al que se dirija.

6.7.03

Estos días el cielo ha estado nublado, ha pasado del azul intenso al blanco, al gris, se rompe y deja entrar azul, se vuelve a poner gris, se pone a lanzar cascadas de agua, voy en la carretera mirando las nubes, no había visto un contraste en la naturaleza más inspirador: una larga nube flotando en horizontal sobre un fondo de cielo gris, oscuro, inpenetrable, un extremo de la nube, el de la izquierda, comenzó a ondularse, a avanzar, comenzó a mirar hacia donde yo estaba, y terminó sonriendo.