Pensaba escribir diario durante mi estadía en Europa. Cuando las experiencias se tornan diferentes a las acostumbradas, hay necesidad de expresarlo.
No he querido poner nombres ni lugares exactos tampoco en este sitio, pero creo que lo haré de ahora en adelante.
En estos momentos me encuentro en Guanajuato, Mexico, tomando la desicion sobre a qué hora ir a León, está a una hora de aqui, pero planear cada día para ir allá es toda una deliveración.
Es diametralmente opuesto a Guanajuato, es una ciudad grande y caótica, a mi me hace falta siempre el caos, para entender mejor mi existencia.
En la era digital, decidí ir a Europa con un cargamento de rollos blanco y negro y otros a color para hacer fotografía. Ahora pago las consecuencias, porque tengo que revelar casi artesanalmente las imágenes en blanco y negro.
Ayer poco a poco fueron saliendo negativos, las primeros en revelarse fueron tomas de Bilbao, luego salieron imágenes de Arles y Nimes, todas en medio de muchas imágenes de Paris, que son las únicas que saldrán de ahora en adelante.
Sin embargo, hay imágenes que nunca se verán en plata sobre gelatina, imágenes que sólo permaneceran en medio de una gran cantidad de neuronas, ya que en esos momentos, la cámara resultaba muy limitada, pero espero algún día, lograr plasmar las coincidencias.